Esperanza Cañete, la última mujer que nació en tierras del pantano

08 de Marzo del 2018

Cada 8 de marzo, Loriguilla conmemora el Día Internacional de la Mujer, una efeméride que reivindica la igualdad de derechos y que supone una oportunidad para señalar a mujeres referentes y también a aquellas otras, anónimas, que también han contribuido a que la sociedad evolucione. Un día como hoy, Loriguilla reivindica el papel desempeñado por sus mujeres a lo largo de su historia.

Cuando se cumple medio siglo del acontecimiento más importante que ha vivido el municipio hasta la fecha, como es su traslado de ubicación, Esperanza Cañete Rodríguez simboliza esa unión de pasado y presente y tiene el honor de ser la última mujer que nació en tierras del pantano. El 15 de enero cumplió cincuenta años, los mismos que han pasado desde aquel hito.

«Las mujeres de Loriguilla somos muy trabajadoras y muy familiares», comenta. «Gente acogedora, pacífica y noble», añade. Para ella, hoy es un día más del calendario, algo habitual en poblaciones pequeñas como ésta, donde las grandes movilizaciones tienen menos eco. Este año, además, la fecha pilla a Loriguilla en plenas fiestas falleras.

Esperanza nació en la calle de la Morera, asistida por don Ramón, el médico del pueblo. Proviene de una familia de picapedreros. Su abuelo fue cantero y trabajó en la construcción de la presa, como su padre, Fermín. «Mi madre era de Albacete y conoció a mi padre durante la construcción del pantano de Benagéber. Cuando se terminó aquella obra, se fueron al de Loriguilla», explica. La obra atrajo trabajadores de otras comarcas y regiones y algunos, como sus padres, fijaron su residencia en el pueblo.